7 Consejos Para Meditar Eficazmente

 In Desarrollo Espiritual, Meditación

7 Consejos Para Meditar Eficazmente

Últimamente, durante las canalizaciones con los guías espirituales que realizo a distintas personas que meditan de forma asidua o que comienzan en el aprendizaje de esta práctica, he estado recibiendo mensajes similares desde el mundo espiritual que me dicen: – La meditación que realiza el consultante no resulta eficaz.- Me parece muy necesario tratar este tema, pues al preguntar a mis guías sobre la razón de este problema me enviaron de forma muy clara la causa: – La forma de vida de la sociedad actual, lo quiere todo y lo quiere ahora, y la meditación es justo lo opuesto. Hay personas que con diferentes intereses están enseñando métodos de meditación que más que beneficiar, están perjudicando a las personas. No están usando la meditación para liberar la mente, sino para dejar que se pierda en fantasías y visiones que los llevan a vivir una existencia alterada.- A través de los mensajes recibidos durante las lecturas, me he dado cuenta de que hay varios problemas que se repiten en diferentes personas y pienso que, si puedo tratarlos en este humilde blog para aportar mi granito de arena, podré servir de alguna ayuda.

Las dificultades a la hora de meditar que más se repiten son:

  • No tener claro el objetivo de meditar
  • Permitir que la mente divague a su libre albedrío
  • Conectarse con el cielo pero no con la tierra o viceversa
  • Usar la meditación para obtener premoniciones, visiones o mensajes espirituales
  • No centrarse en el aquí y el ahora
  • No trabajar con nuestra energía, con nuestros chakras y nuestras distintas capas áuricas
  • No trabajarse interiormente, no conectar con nuestra verdadera esencia de Luz, con nuestro Dios interior.

Algunas de estas dificultades se solapan entre ellas, pero he decidido separarlas para que la explicación sea más clara.

No tener claro el objetivo de la meditación

El objetivo de la meditación es mantener la mente enfocada y no saltando de un pensamiento a otro sin lógica ni razón, no sé tú pero mi cabeza está siempre llena de “ruido mental”, pensamientos, charlas sin sentido, imágenes, recuerdos, etc. y la meditación tiene la gran utilidad de atenuar todo este jaleo que tenemos en la cabeza, reduce el flujo de pensamientos y nos deja más espacio para dedicar mayor cantidad de recursos mentales a la tarea que estamos realizando en cada momento. Debemos entender que la meditación no es algo que se podamos dominar en unos días, nuestra mente está muy acostumbrada a funcionar sin restricciones, pero puedes confiar en que, tan solo con unos meses de trabajo, podemos conseguir dominar esta técnica de forma muy satisfactoria.

Aprender a meditar correctamente no es cuestión de cantidad, sino de calidad, es mejor meditar correctamente 15 minutos un par de veces a la semana que meditar 2 horas cada día mientras pensamos en todo lo que debemos hacer después de meditar, también es cierto que cuanto más tiempo dediquemos más rápido avanzaremos, pero tampoco es necesario pasarse el día meditando, debemos dedicarnos a nuestra vida diaria. Como dicen mis guías, la sociedad actual está “sometida” a la tiranía del “quererlo todo y quererlo ahora”, lo cual evita que las personas decidan trabajar por objetivos a medio-largo plazo, como es tener una buena capacidad meditativa (entre otras tantas cosas). Seamos sinceros, la sociedad en la que estamos inmersos es una prisión en la que tratan de controlarnos como marionetas, no desean que hagamos nada que nos haga dejar de mirar la pantalla del móvil, tv, etc.

El fin de la meditación tampoco es permanecer en un estado de ensoñación durante media hora y después volver a la realidad para chocarte con ella y con los problemas que has dejado de lado al meditar. La finalidad es que traslademos a nuestra vida esos estados de plenitud que conseguimos en meditación, es decir, mantener un estado mental meditativo mientras hacemos vida cotidiana. Pero este estado no significa estar adormilado todo el día, muy al contrario, significa permanecer más despierto, más consciente y vivir más plenamente la experiencia de la vida.

Permitir que la mente divague a su libre albedrío

Esta es la dificultad que más a menudo encuentro en mis consultantes y suele ser a la primera con la cual nos enfrentamos al proceder durante una meditación. Nuestra mente está acostumbrada a funcionar sin que nada la contenga o le ponga límites, le gusta imaginar futuros posibles, o quedarse atrapada en un pasado doloroso, saltar de una idea a otra y luego a otra más irracional aún, etc. Con frecuencia he recibido mensajes de mis guías en los cuales me advierten que el consultante piensa que meditar es simplemente relajarse y dejarse llevar por las diferentes ensoñaciones y sensaciones que nos regala nuestra mente. Para solucionar esta situación primero debemos entender que significa “meditar”. Ya hemos hablado en el primer punto de que meditar es centrar nuestra atención en un único objeto de percepción, es decir, tratar de mantener nuestra atención sobre una sola cosa, como puede ser atender a nuestra respiración (la que yo uso), prestar atención a una figura religiosa (muchos religiosos meditan sobre la figura de Buda, sobre la cruz de Jesús, la imagen de alguna divinidad, etc.), centrarnos en una oración que se repite (como mantras, oraciones, rezos, etc.). Al principio puede parecernos muy difícil mantener nuestra atención en alguna de estas cosas durante más de un par de minutos sin que ningún pensamiento nos distraiga (este tipo de pensamientos se llaman distractores) pero tranquil@, la práctica hace al maestro, sigue intentándolo y con el paso de las semanas encontrarás que has mejorado mucho. Si durante la meditación percibes algún tipo de pensamiento ya sea: dentro de media hora tengo que ir a comprar el pan o ¿a qué hora piensa llamarme por teléfono?, incluso: vaya parece que ya no hay pensamientos distractores en mi cabeza, ¡no te desanimes!, es normal que esto suceda, sólo no le prestes más atención, comprende que es natural que este pensamiento esté ahí y déjalo marchar, no lo expulses, sólo obsérvalo, deja que se vaya y vuelve a poner tu atención en el objeto de meditación que haya seleccionado. Si la mayor parte de pensamientos que vienen a usted durante la meditación son del tipo: esta tarde tengo que telefonear a X persona, o a las 14:00 tengo que ir a la compra, o no debo olvidarme de regar las plantas después de meditar, etc. hay una técnica muy sencilla que le liberará de este tipo de pensamientos, sólo tiene que hacer una lista de cosas pendientes antes de proceder con su meditación, escriba todas las tareas que debe completar durante el día y deje que su mente, ya liberada, se disponga a dedicarse un tiempo para sí misma.

También tenemos las meditaciones guiadas, que no son exactamente una meditación “tradicional”, sino que para evitar el esfuerzo que requiere que centremos nuestra atención en un mismo objeto durante determinado momento, un narrador nos va describiendo unas escenas, unos paisajes o determinadas situaciones que nos ayudan a disminuir el flujo de pensamientos , consiguiendo con ello grandes beneficios también. Si te cuesta demasiado esfuerzo el mantener la atención en un solo objeto, la meditación guiada puede ser una buena solución, siempre y cuando la sigas al pie de la letra y no permitas que tu atención se vaya a otro lugar o a otros pensamientos distractores durante la sesión.

También debemos señalar en este punto una diferencia entre dejar que la mente divague y abrirnos al universo. Abrirse al universo y sus mensajes es fruto del despertar de nuestra consciencia, de entender que los mensajes llegan a nosotros por todas las vías posibles, pero una vez que ya tengamos una rutina meditativa adquirida previamente con entrenamiento. Hay muchas formas de estar abierto al universo, no solamente en estado meditativo, debemos aceptar y fluir con los acontecimientos; ¿se rompió la tele? Quizás los “jefes de arriba” quieren que leas un libro, o que prestes atención a tu familia porque hay algo que “no estás viendo”. ¿No pudiste ir a la reunión familiar? No era el momento, fluye, no te atasques, no insistas…

Al principio la meditación puede ser un poco cansada o pesada, pero con el tiempo podemos meditar en cualquier momento del día, mientras cocinamos, conducimos, mientras limpiamos o mientras trabajamos. En próximas entradas hablaremos de diferentes tipos de meditación y sus características.

Conectarse con el cielo pero no con la tierra, o conectarse con la tierra pero no con el cielo

Esta es la segunda dificultad que más he encontrado entre mis consultantes, pero no es un problema de ellos, es problema de sus “maestros” o profesores. Ya sea porque un gran número de profesores de meditación no están realmente formados o bien porque no quieren compartir ciertas enseñanzas, la cuestión es que encuentro muchas personas a las que les falta una de estas dos conexiones, que son básicas para poder despertar nuestra consciencia.

Si estamos conectados solo al cielo, nuestra mente se encontrará navegando a través de los mundos superiores, sin ancla ni timón. Nos perderemos entre fantasías que no nos permitirán manifestar en el plano físico nuestra voluntad. Debemos ser conscientes de que no sólo somos espíritus, sino que somos espíritus experimentando una existencia terrena, y para poder lidiar con ello es necesario también anclarnos al plano físico, a la tierra, ser parte de Gaia, de la Madre Tierra, de la Pachamama. Si por el contrario, nos conectamos solo con la tierra y no con el cielo permaneceremos en un estadio demasiado concreto, algo que tampoco permite el desarrollo y expansión de nuestras potencialidades, ni la evolución del ser que habita en este vehículo físico que es el cuerpo. Lo ideal es estar conectados a ambos extremos, formando una especie de batería con polaridad “negativa” y “positiva”, creando una conexión entre ambas energías de las cuales nosotros formemos el nexo de unión. Si, debemos trabajar nuestra espiritualidad y conectarnos a la Luz, pero no debemos olvidar que vivimos una encarnación física que no podemos obviar.

En este enlace encontrarás como conectarte al cielo y a la tierra correctamente: Cómo Conectarse A La Tierra

No usar la meditación para obtener premoniciones, visiones, etc.

Este es un gran error que me encuentro en la mayoría de los videntes y médiums o personas en desarrollo espiritual que me consultan. Ya hemos comentado que el fin de la meditación es mantener un estado mental calmado, crear un espacio en nuestra mente para que esta pueda trabajar a pleno rendimiento. Cuando usamos la meditación sólo con fines proféticos corremos el riesgo de perdernos en fantasías e ideaciones. Así, podemos meditar durante media hora para preparar nuestro cuerpo y nuestra energía para recibir este tipo de mensajes, pero primero es necesario tener cierto nivel de practica meditativa.

No centrarse en el Aquí y el Ahora

Con frecuencia a lo largo del día no nos prestamos demasiada atención, vivimos pensando en el futuro. Mientras realizamos determinada tarea estamos pensando en la siguiente, cuando nos vamos a la cama normalmente pensamos en lo que haremos el día siguiente. En otras ocasiones nos quedamos atrapados en el pasado ¿qué hubiera pasado si no hubiera tomado esa decisión? o ¿qué hice mal para que me abandonara? La meditación para mí es disfrutar de un tiempo sin interrupciones, un tiempo sólo para mí, para disfrutar de mi propia compañía, sin ninguna otra intención que prestarme atención a mí mismo por unos momentos. Tampoco es un acto egoísta, si hay cosas que debo hacer, procuro hacerlas antes de meditar. Centrarse en el aquí y el ahora es simplemente sentirse a uno mismo en el presente.

No trabajar con nuestra energía, con nuestros chakras y nuestras distintas capas áuricas

El trabajar con nuestros chakras es una tarea muy recomendable en meditación, de hecho, es una de las mejores formas de conseguir que nuestra energía goce de un buen equilibrio y fortaleza, para que permanezca a nuestra disposición, lo que se traducirá en un mayor bienestar personal a todos los niveles.

Debemos a aprender a cerrar nuestros chakras para que la energía no se escape, no se desperdicie en cosas innecesarias y para que nada perjudicial entre a nuestro espacio energético. Con esto deducimos que un sistema de chakras y aura fortalecido, es la primera y mejor defensa que podemos tener contra ataques psíquicos o energéticos. Pequeñas fisuras en nuestra aura, pequeños parásitos astrales, bloqueos, etc. todo esto puede limpiarse y sanarse manteniendo nuestros chakras equilibrados y energizados.

No trabajarse interiormente, conectar con nuestra verdadera esencia de Luz, con nuestro Dios interior.

Tocaremos este tema con más profundidad a lo largo del blog, más abajo se podrán encontrar los enlaces a distintas entradas que toquen estos temas. Pero debemos entender que para avanzar y desarrollarnos debemos ir dejando atrás muchas parte nosotros que frenan nuestro camino, estoy hablando de egos, miedos y creencias limitantes que nos paralizan, nos hacen actuar desde perspectivas poco adecuadas, etc. Este sería el siguiente paso a seguir una vez que se tiene cierto dominio y practica en meditación.

También el hecho de meditar en sentimientos y conceptos positivos puede ser de suma importancia en nuestro desarrollo. Meditar en el sentimiento de amor que todos poseemos en nuestro interior, en nuestra luz, en la paz, en la gratitud, la comprensión, el perdón, etc. y en cómo llevarlos a nuestra vida de forma práctica, hace que vayamos poco a poco elevando nuestra vibración y levantando el velo que cubre nuestra visión y que oculta la verdadera realidad a nuestros ojos.

Si lo deseas puedes escribir en los comentarios tus dudas y resultados, o bien al correo: mediumlaos@gmail.com

Espero que te haya sido de utilidad, mis mejores deseos

Atte. Laos

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